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Tag: antiguo

Muhammad Nahhas: “Molière's French distinguishes».»

Studying for a Master's degree in International Trade

    Meet Muhammad Nahhas, who finished his studies at Molière in 2013. He tells us how he has done and the advantages he has had thanks to his fluency in French and English.
    What has been your career after the Molière?
    I started my degree in Business Administration and Management in Zaragoza, which I studied with a year of Erasmus in Bulgaria. This year I have just started a master's degree in International Business. Thanks to the internship I did during my degree in Grupo Cooperativo Pastores, I can now aspire to work with them and I am still doing an internship in this company.
    What has training at Molière given you over the years?
    French was decisive for me to be able to join this company. French distinguishes, it is a prestigious language and the level you acquire at the Molière is not just any level, it is a bilingual French, people don't distinguish my Spanish accent when I speak French.
    And what level of English did you acquire at school?
    I was able to complete my degree in English after leaving the Molière. If you have French, you will always study and speak English, that's inescapable.
    What did it give you at a pedagogical level?
    I realise compared to other university classmates that when I study I reason things out, I don't memorise. My head is organised in a different way. Every day in class, at Molière, we did an exercise in reasoning and analysis. At that time it was extra work, but when I look back on it now, I think it has helped me a lot.
    Moreover, the methodology is useful, because in the end the knowledge is always everywhere, but the learning system is unique to Molière.
    Did the school educate you in values as well?
    We have always been instilled with a lot of respect. I am of Syrian origin and I have never felt any difference from my colleagues.
    Do you keep friendships from those years?
    I still have many friends from my time at Molière. I also remember my trip to Brussels in Seconde, among many other good experiences.  

Jacobo Ayensa: “El Molière me inculcó el gusto por aprender”

Antiguo alumno del Lycée français Molière

    Os invitamos a conocer a Jacobo Ayensa, antiguo alumno del Lycée français Molière. Terminó sus estudios en el Molière en 2006. Hoy, trabaja en la Universidad de Zaragoza, mientras cursa su doctorado. Nos ha contado los recuerdos que tiene de su etapa en el colegio y lo que le aportó a nivel personal y profesional.
    ¿Cuál ha sido tu trayectoria posterior al Molière?
    Terminé en 2006 en el Molière. Luego, estudié en Barcelona una doble titulación de ingeniería de caminos y matemáticas, y luego trabajé en Sevilla en una empresa privada. Cursé un master y ahora en Zaragoza estoy haciendo el doctorado en ingeniería biomédica.
    ¿Qué destacarías del método de enseñanza del sistema francés?
    Me llamó la atención al empezar la carrera en el sistema español la diferencia con el resto de compañeros por mi facilidad para afrontar las disciplinas científicas. No sólo era por mi gusto por las mátemáticas, que siempre me gustaron, sino por el método que yo había aprendido. Aquí se trabaja mucho el reflexionar y ser creativo. Intentar que el alumno tenga iniciativa para solucionar los problemas. Esto se nota en lo académico y más todavía en lo profesional, donde necesitas ser creativo, buscar soluciones, extrapolar conocimientos. También me enseñaron a intentar descubrir por uno mismo lo que vas aprendiendo. Hay un acercamiento experimental. Y en las materias que no son científicas, se hace un aprendizaje comparado, se desarrolla un espíritu crítico. Y eso en el Molière se trabaja desde el principio.
    ¿Cómo te formó como persona tu paso por el Molière?
    A nivel personal, el Molière me transmitió valores de respeto, tolerancia hacia las diferentes culturas, países. Tenemos contacto con alumnos que vienen de fuera, que se mueven… Estás acostumbrado a la diversidad. Hay otras cosas que te transmite, como el trabajo en equipo, despertar el interés por las cosas.
    ¿Te alegras hoy día de haber estudiado en el Molière?
    Me alegro mucho de que mis padres eligieran este colegio y yo lo haré para mis hijos.
    ¿Recuerdas algo con especial cariño de tus años en el Molière?
    Recuerdo a todos mis profesores de matemáticas porque fueron los que me inculcaron el gusto por las matemáticas.

Ines Janvier: “El Molière me ha abierto puertas”

Esta antigua alumna del Molière trabaja ahora como profesora en Martinica

    Los años que Inés pasó en el Molière fueron la carrerilla para el gran despegue que sucedería unos años después. El avión le llevó nada más y nada menos que a Martinica, en las Antillas francesas (Mar Caribe). Y este es el lugar donde ahora mismo vive esta antigua alumna. Francesa de madre maña, terminó sus estudios en el colegio en 2014 y, tras entregar el proyecto fin de grado de Magisterio en la Universidad de Zaragoza, se lanzó a la aventura allende los mares. Le encanta su trabajo en un colegio de Primaria como profesora de español y su intención es continuar estudiando, cursar un master y volver algún día a Francia para seguir ejerciendo. De su etapa en el Molière guarda muchos y buenos recuerdos que nos cuenta en esta entrevista.
    What is your best souvenir from Molière?
    Recuerdo con mucho cariño el viaje a Auvergne, a los volcanes. Fue una bonita experiencia. Ahora Facebook me está recordando esos momentos y la verdad es que guardo buenas anécdotas de aquello. ¿Recuerdas algún aprendizaje especialmente? Recuerdo bien cómo nos enseñaron a estructurar los trabajos para organizarnos. Mr. Salabarás nos lo explicó muy bien y aquello me ha servido en la universidad y en mi trabajo ahora mismo.
    You learnt many subjects, but did the Molière also teach you values?
    In addition to everything you learn in mathematics or language... I really appreciate the discipline of the French system. I see that in the Spanish system there is a different way of educating students in schools. The respect for the teacher and the recognition of rules, among other things, that the French educational method applies, I think are good tools for the pupils.
    Are you grateful today to have studied at the Molière?
    It was perfect for me when I arrived, as I was not fluent in Spanish and I felt comfortable at the Molière. The French language has made it possible for me to choose to work wherever I wanted. It has opened doors for me. Here, there is personalised monitoring of the students which helps you to orientate your career in the end.

Lee más entrevistas a antiguos alumnos del Molière >>

«Ser bilingüe es una ventaja única», antiguo alumno del Molière

Alberto Armengol terminó sus estudios en el Molière hace dos años. Hoy estudia en Burdeos y vuelve de visita para contarnos su experiencia en el extranjero, sus recuerdos en el Molière y todo lo bueno que aprendió aquí y que le está sirviendo para afrontar esta etapa universitaria. Destaca, sobre todo, el bilingüismo: «Ser bilingüe es una ventaja única y eso es sólo gracias al Molière. El francés es una lengua difícil, mucho más que el inglés». Esto es lo que nos ha contado. También puedes ver el vídeo con la entrevista >>
Me llamo Alberto Armengol y soy de la promoción de 2015. Cursé los 15 años en el Lycée français Molière. Y ahora sigo mis estudios en Burdeos y Madrid con un doble diploma en Sciences Po. Se trata de una escuela muy prestigiosa en Francia, donde se estudian ciencias políticas, administración del estado, para hacer el concurso del ENA en Francia. Estos estudios me permiten hacer un master español de relaciones internacionales y gobernanza democrática en la Universidad Autónoma de Madrid, además de un grado de licencia política y administración pública en esta misma universidad, y el master de geoeconomía aplicada en relaciones internacionales, gestión de riesgos y una prospección de futuro para las empresas a nivel internacional. Diplomático. Siempre he dicho esto, pero la oposición es bastante difícil. Así que, como he hecho dos cursos en Francia, podré obtener la nacionalidad francesa. Lo que me ha aportado el colegio, sobre todo a nivel personal, es primero la apertura de espíritu. Soy capaz de hablar francés desde los 2 años, la edad con la que entré aquí de verdad. Y, sobre todo para las personas como yo que quieren cursar diplomacia internacional, tenemos una esencia de espíritu. A nivel de formación es primero la introducción, el plan y la conclusión. Es la disertación. Así es como hemos podido hacer los estudios que hemos querido: sciences po, economía, derecho, relaciones internacionales… Y también, yo sobre todo porque quiero hacer la carrera de diplomático, pero soy capaz de hablar tres lenguas, y este verano he empezado con el chino, y ahora en Sciences Po estoy haciendo un curso de árabe. Y no podría haber hecho esto si desde los tres años no hubiera tenido el hábito de hablar todo el tiempo en otra lengua, leer y pensar en otra lengua. Es muy interesante porque es otra manera de entenderse a uno mismo y al resto del mundo . Esto es una ventaja única y es gracias al Lycée français. No me podría definir como persona sin el Lycée, ni podría hacer la carrera de diplomático sin el Lycée. Porque no hay muchas maneras de hablar bien el francés. El inglés es fácil, pero el francés es una lengua de las más difíciles, con palabras que son realmente únicas y muy técnicas. Sería imposible hacer una gestión internacional sin hablar francés. Estoy muy contento. La cantine, la recrea… tenemos nuestras palabras, una palabrería ‘moleriana’ que es parte de mí. Ese francés y español, el ‘frañol’, llevan a hablar, a cambiar la sintaxis en un momento… dan una vitalidad mental que no puedes conseguir en otros colegios. Algo que me marcó especialmente fueron los viajes escolares a Francia. Estuve en Seignosse, Auvergne, Toulouse, Gourette para esquiar, Arette… Hemos hecho realmente un tour por Francia gracias al Lycée y con mis amigos. Es un recuerdo que llevaré siempre conmigo.

“En el Molière se trabaja el pensamiento individual, el análisis y la deducción” · antiguo alumno Molière

Molière Alumni Network [RAM].: Hugo Peñalosa Madec · Promoción ’84 Antiguo alumno y actual padre Molière, Hugo Peñalosa Madec ha vuelto al colegio para escolarizar a sus hijas. Él terminó en 1984, cuando nuestra sede se encontraba junto a Pikolín y los cursos terminaban 3ème. Tras su paso por el Molière, cursó el resto de estudios necesarios para acceder a la universidad, donde eligió ingeniería técnica para luego obtener en Inglaterra la titulación de grado en Ingeniería a través de una beca Erasmus. A todo esto, añadió la licenciatura en Historia “pero eso ya por placer”, apunta. Hablamos con Hugo sobre su vida profesional y todo aquello que le aportó su paso por el Molière a nivel laboral y personal. What has been your career path? As an engineer I worked for the Swiss company Sulzer in Zurich, and my intention at that time was to continue working abroad. I even considered moving to Hong Kong, where I spent a short time, as I had two good friends there and there were good job opportunities. But when I least expected it, I ended up returning to Zaragoza for love (I had just met the woman who is now my wife...). Here I didn't feel very comfortable in the industrial sector and I finally decided to take the competitive exams for secondary school teachers. Today I work for the Department of Education of the Government of Aragon in a public adult education centre, where I am the secretary as well as a teacher of mathematics and technology in secondary education and administrator of the online course programme. Mentor Classroom. Why did your parents choose the Molière? My parents enrolled me in school because my mother is French and in my house the two languages lived together on a daily basis. My mother spoke French to me from birth, and I spent every summer at my grandparents' house in Brittany, where I only heard French and Breton spoken. Choosing Molière was a logical choice and allowed me to spend my childhood immersed in French and Spanish culture, an opportunity I can never thank my parents enough for. How do you think studying at the Molière has helped you in your profession? Estudiar en el Molière ha sido decisivo para mí de cara al mundo del trabajo. Además del francés, terminábamos con un buen nivel de inglés, y yo creo que aprender varios idiomas de niño facilita mucho adquirir otros. En la facultad estudié alemán y después italiano, y tengo claro que las oportunidades laborales que he tenido han estado muy relacionadas con los idiomas que manejo. Ingenieros como yo y mejores que yo había muchos, pero muy pocos podían aportar varios idiomas, y eso era decisivo a la hora de ser seleccionado para hacer entrevistas de trabajo. Y obviamente tampoco habría podido estudiar ni trabajar en otros países si no hubiera hablado varios idiomas. En el caso concreto de mi trabajo actual, al acceder por oposición los idiomas no tuvieron una relevancia directa en la obtención de plaza, pero fueron determinantes para obtener un buen destino, ya que las titulaciones que tenía de cada uno de ellos me aportaron una buena puntuación para las listas. En una oposición es importante además saber exprimir al máximo los recursos de que dispones, y yo creo que en buena parte de esos recursos tuvo influencia mi paso por el colegio. Por un lado, en el Molière el aprendizaje no consistía en memorizar lecciones sin más, sino que se trabajaba mucho el pensamiento individual, el análisis, la deducción matemática, la búsqueda de causas-efectos, etc. Por otra parte, la memoria no se descuidaba, pero la forma de ejercitarla era a través de la recitación de poesías o textos en clase. Todo ello junto creo que despierta la mente, ayuda a buscar más fácilmente soluciones a los problemas y permite poner a pleno rendimiento las propias capacidades ante un desafío profesional o una prueba exigente. And as a person, what training in values did it give you? En el Molière era importante la formación académica, pero era tanto o más importante la formación como persona y como ciudadano. No aceptar dogmas o ideas preconcebidas, sino argumentar, discutir, deducir, forman parte de la tradición francesa y yo creo que el profesorado procuraba ponerla en práctica con nosotros. Era fundamental la laicidad, desde la tolerancia y el respeto a la religión, pero sin introducir ésta en las aulas. Recuerdo una disciplina basada en el respeto y la educación, a la que ayudaba el hecho de que el tuteo en francés no se admite a la hora de dirigirse a un profesor o a un desconocido, por ejemplo. Del colegio, y también de mi casa, me ha quedado un sentido cívico muy marcado. Me parece muy importante cuidar lo público, hacer buen uso de los recursos que se ponen a disposición de los ciudadanos, votar, participar en la sociedad, no desentenderse de los problemas colectivos, etc., y es una actitud que me apetece transmitir a mis hijas. Now that your daughters are studying here, what do you like most about the school? El colegio ha cambiado en algunas cosas respecto al que yo conocí, que era pequeño, familiar, en el que los padres por lo general estaban muy implicados, y en la mayoría de los casos eran francófilos o tenían alguna relación con Francia. El colegio actual es distinto, muy grande y a veces puede parecer que tiene un toque algo elitista, pero yo creo que en lo esencial sigue manteniendo una línea educativa similar. Mi mujer y yo estamos muy contentos porque nuestras hijas están bien cuidadas, reciben mucho cariño y van muy a gusto al cole. Los valores fundamentales no parecen haber cambiado mucho desde mi época: la laicidad, la formación integral de la persona y no sólo atender a su formación académica, el respeto a las personas y a la sociedad… Además de la inmersión en las dos culturas, nos gusta mucho la potenciación de la creatividad a través del arte, sobre todo en Maternelle, el hecho de que no tengan que aprender a leer y a escribir demasiado pronto, sino que en los primeros cursos se busque desarrollar esa creatividad. También nos gusta que desde un principio se trabaja la autonomía de los niños y se les acostumbra por ejemplo a salir de viaje con su clase, a estar sin los padres unos días. What are your fondest memories of your time at the Molière? Any anecdotes? I have very good memories of the teachers in general. Of M. Baccali, with whom I took my first steps in reading and writing. Of Maite Oger, our CP teacher, who took such good care of us that it was like having a second mother at school. From Mme Valls, who taught us English very well and who I remember used a very modern "audiovisual" method for the time, based on cardboard figures with Velcro that she attached to a felt screen. From Jean-Luc Guiraud, our profe from gourds y física en Secundaria, que nos transmitía el interés por la ciencia a través de una enseñanza muy experimental (y eso que no teníamos instalaciones adecuadas, ni laboratorio), y nos ponía al corriente de novedades científicas y medioambientales de las que entonces casi no se hablaba todavía. Y, sobre todo, recuerdo con mucho cariño a Paul Chopin, nuestro profe de francés. Era una persona muy culta, con inquietudes variadísimas que tan pronto nos daba clase de gramática como nos traía un cuadro para analizar en clase, nos hablaba de un tapiz medieval o nos ponía un vídeo de teatro de la Comédie française, y todo siempre con un humor muy socarrón (a mí me solía llamar “mon cher Victor”, por Victor Hugo…). Recuerdo a Solange García, a la que casi no tuve como profesora, pero que era una gran persona, a José el cocinero que en vez de echarnos la bronca nos daba una fruta si asomábamos la nariz por la puerta de la cocina, a Helène Zubizarreta, la secretaria del colegio, siempre sonriente… y a muchos otros. Y lo que para mí resulta inolvidable es cuando el colegio se trasladó a las instalaciones de la carretera de Logroño. Era un gran caserón en mitad del campo, con árboles frutales, setos y arbustos donde esconderse, y hierba que a veces era casi tan alta como nosotros. Nos recuerdo asilvestrados, como niños de pueblo, subiendo a los albergeros y comiendo la fruta verde y ácida porque no teníamos paciencia para dejar que madurara. Cuando me acuerdo de todo eso pienso que tuvimos mucha suerte.