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«Mis padres acertaron con la elección del colegio»

Nos reencontramos con Fidel Oliván. Antiguo alumno del Molière. Terminó en 2011 y ahora está cursando Ciencias políticas y Sociología en Madrid. Hemos charlado con él a través de Skype y nos ha transmitido lo que le ha aportado haber estudiado en nuestro centro: «Mi nombre es Fidel Oliván. Yo cursé el Bachillerato científico en el Lycée Molière de Zaragoza. Luego quise empezar una ingeniería en Zaragoza, pero no estaba muy seguro, con lo que me fui a Madrid a la Universidad Carlos III y ahora estoy con Ciencias políticas y Sociología, cursando el quinto y último año. Evidentemente, hay una influencia directa de la educación anterior para elegir los estudios post-bac. En mi caso no pude salir a estudiar fuera por falta de medios económicos, pero muchos de mis compañeros sí que fueron a estudiar a Francia o están pensando en estudiar un master en Francia. Primero, creo que la cosa más importante que me ha aportado el haber estudiado en el Lycée Molière es el método. El método para estudiar, para memorizar y, sobre todo, los tipos de ejercicios. Cuando hablo de ejercicios, destacaría los tipos de exámenes y la disertación, que exige mucha reflexión. Y por otro lado, creo que fue importante toda la cultura francesa que tengo, cultura literaria, cultura popular. Y finalmente la lengua francesa, que hoy día utilizo mucho para leer muchos autores franceses directamente, que es mucho mejor. Y todo esto, por supuesto, son cosas que pueden ayudar hoy día en mi carrera académica. Mis padres eligieron para mí y para mi hermana una educación francesa porque tengo un pequeño bajage francés por parte de mi madre, ya que sus padres habían viajado mucho y vivido parte de su vida en Francia, durante unos 10 años, creo. Y ella vivió también allí durante su juventud y quiso  que nosotros aprendiéramos esa misma cultura francesa. Yo creo que fue una decisión acertada a nivel cultural, en vez de tener una segunda casa en la playa. Creo que hicieron bien. Me encanta leer, escribir, hablar y escuchar. Por eso, creo que ser profesor sería una opción que me gustaría mucho. Me gustaría hacer un máster de investigación en París. Estoy buscando cuál. Y un doctorado, creo, sí».  

“En el Molière se trabaja el pensamiento individual, el análisis y la deducción” · antiguo alumno Molière

Molière Alumni Network [RAM].: Hugo Peñalosa Madec · Promoción ’84 Antiguo alumno y actual padre Molière, Hugo Peñalosa Madec ha vuelto al colegio para escolarizar a sus hijas. Él terminó en 1984, cuando nuestra sede se encontraba junto a Pikolín y los cursos terminaban 3ème. Tras su paso por el Molière, cursó el resto de estudios necesarios para acceder a la universidad, donde eligió ingeniería técnica para luego obtener en Inglaterra la titulación de grado en Ingeniería a través de una beca Erasmus. A todo esto, añadió la licenciatura en Historia “pero eso ya por placer”, apunta. Hablamos con Hugo sobre su vida profesional y todo aquello que le aportó su paso por el Molière a nivel laboral y personal. What has been your career path? As an engineer I worked for the Swiss company Sulzer in Zurich, and my intention at that time was to continue working abroad. I even considered moving to Hong Kong, where I spent a short time, as I had two good friends there and there were good job opportunities. But when I least expected it, I ended up returning to Zaragoza for love (I had just met the woman who is now my wife...). Here I didn't feel very comfortable in the industrial sector and I finally decided to take the competitive exams for secondary school teachers. Today I work for the Department of Education of the Government of Aragon in a public adult education centre, where I am the secretary as well as a teacher of mathematics and technology in secondary education and administrator of the online course programme. Mentor Classroom. Why did your parents choose the Molière? My parents enrolled me in school because my mother is French and in my house the two languages lived together on a daily basis. My mother spoke French to me from birth, and I spent every summer at my grandparents' house in Brittany, where I only heard French and Breton spoken. Choosing Molière was a logical choice and allowed me to spend my childhood immersed in French and Spanish culture, an opportunity I can never thank my parents enough for. How do you think studying at the Molière has helped you in your profession? Estudiar en el Molière ha sido decisivo para mí de cara al mundo del trabajo. Además del francés, terminábamos con un buen nivel de inglés, y yo creo que aprender varios idiomas de niño facilita mucho adquirir otros. En la facultad estudié alemán y después italiano, y tengo claro que las oportunidades laborales que he tenido han estado muy relacionadas con los idiomas que manejo. Ingenieros como yo y mejores que yo había muchos, pero muy pocos podían aportar varios idiomas, y eso era decisivo a la hora de ser seleccionado para hacer entrevistas de trabajo. Y obviamente tampoco habría podido estudiar ni trabajar en otros países si no hubiera hablado varios idiomas. En el caso concreto de mi trabajo actual, al acceder por oposición los idiomas no tuvieron una relevancia directa en la obtención de plaza, pero fueron determinantes para obtener un buen destino, ya que las titulaciones que tenía de cada uno de ellos me aportaron una buena puntuación para las listas. En una oposición es importante además saber exprimir al máximo los recursos de que dispones, y yo creo que en buena parte de esos recursos tuvo influencia mi paso por el colegio. Por un lado, en el Molière el aprendizaje no consistía en memorizar lecciones sin más, sino que se trabajaba mucho el pensamiento individual, el análisis, la deducción matemática, la búsqueda de causas-efectos, etc. Por otra parte, la memoria no se descuidaba, pero la forma de ejercitarla era a través de la recitación de poesías o textos en clase. Todo ello junto creo que despierta la mente, ayuda a buscar más fácilmente soluciones a los problemas y permite poner a pleno rendimiento las propias capacidades ante un desafío profesional o una prueba exigente. And as a person, what training in values did it give you? En el Molière era importante la formación académica, pero era tanto o más importante la formación como persona y como ciudadano. No aceptar dogmas o ideas preconcebidas, sino argumentar, discutir, deducir, forman parte de la tradición francesa y yo creo que el profesorado procuraba ponerla en práctica con nosotros. Era fundamental la laicidad, desde la tolerancia y el respeto a la religión, pero sin introducir ésta en las aulas. Recuerdo una disciplina basada en el respeto y la educación, a la que ayudaba el hecho de que el tuteo en francés no se admite a la hora de dirigirse a un profesor o a un desconocido, por ejemplo. Del colegio, y también de mi casa, me ha quedado un sentido cívico muy marcado. Me parece muy importante cuidar lo público, hacer buen uso de los recursos que se ponen a disposición de los ciudadanos, votar, participar en la sociedad, no desentenderse de los problemas colectivos, etc., y es una actitud que me apetece transmitir a mis hijas. Now that your daughters are studying here, what do you like most about the school? El colegio ha cambiado en algunas cosas respecto al que yo conocí, que era pequeño, familiar, en el que los padres por lo general estaban muy implicados, y en la mayoría de los casos eran francófilos o tenían alguna relación con Francia. El colegio actual es distinto, muy grande y a veces puede parecer que tiene un toque algo elitista, pero yo creo que en lo esencial sigue manteniendo una línea educativa similar. Mi mujer y yo estamos muy contentos porque nuestras hijas están bien cuidadas, reciben mucho cariño y van muy a gusto al cole. Los valores fundamentales no parecen haber cambiado mucho desde mi época: la laicidad, la formación integral de la persona y no sólo atender a su formación académica, el respeto a las personas y a la sociedad… Además de la inmersión en las dos culturas, nos gusta mucho la potenciación de la creatividad a través del arte, sobre todo en Maternelle, el hecho de que no tengan que aprender a leer y a escribir demasiado pronto, sino que en los primeros cursos se busque desarrollar esa creatividad. También nos gusta que desde un principio se trabaja la autonomía de los niños y se les acostumbra por ejemplo a salir de viaje con su clase, a estar sin los padres unos días. What are your fondest memories of your time at the Molière? Any anecdotes? I have very good memories of the teachers in general. Of M. Baccali, with whom I took my first steps in reading and writing. Of Maite Oger, our CP teacher, who took such good care of us that it was like having a second mother at school. From Mme Valls, who taught us English very well and who I remember used a very modern "audiovisual" method for the time, based on cardboard figures with Velcro that she attached to a felt screen. From Jean-Luc Guiraud, our profe from gourds y física en Secundaria, que nos transmitía el interés por la ciencia a través de una enseñanza muy experimental (y eso que no teníamos instalaciones adecuadas, ni laboratorio), y nos ponía al corriente de novedades científicas y medioambientales de las que entonces casi no se hablaba todavía. Y, sobre todo, recuerdo con mucho cariño a Paul Chopin, nuestro profe de francés. Era una persona muy culta, con inquietudes variadísimas que tan pronto nos daba clase de gramática como nos traía un cuadro para analizar en clase, nos hablaba de un tapiz medieval o nos ponía un vídeo de teatro de la Comédie française, y todo siempre con un humor muy socarrón (a mí me solía llamar “mon cher Victor”, por Victor Hugo…). Recuerdo a Solange García, a la que casi no tuve como profesora, pero que era una gran persona, a José el cocinero que en vez de echarnos la bronca nos daba una fruta si asomábamos la nariz por la puerta de la cocina, a Helène Zubizarreta, la secretaria del colegio, siempre sonriente… y a muchos otros. Y lo que para mí resulta inolvidable es cuando el colegio se trasladó a las instalaciones de la carretera de Logroño. Era un gran caserón en mitad del campo, con árboles frutales, setos y arbustos donde esconderse, y hierba que a veces era casi tan alta como nosotros. Nos recuerdo asilvestrados, como niños de pueblo, subiendo a los albergeros y comiendo la fruta verde y ácida porque no teníamos paciencia para dejar que madurara. Cuando me acuerdo de todo eso pienso que tuvimos mucha suerte.
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“Estudiar aquí ha sido el gran legado de mis padres”

Molière Alumni Network [RAM].: Carlos Labarias Gagnière · Promoción ’99 Regresa al colegio después de muchos años. Carlos Labarias es antiguo alumno del Molière, y un miembro más de la nueva Molière Alumni Network. En su época había tantos alumnos como días tiene el año y hoy admira asombrado cómo ha crecido aquel colegio de su infancia en el que tanto aprendió y tanto le ha servido en su carrera profesional. “El Molière es para mí el gran legado de mis padres”, expresa satisfecho. Hoy se dedica a la psicología y la enseñanza. Es emprendedor y valora sobre todo el espíritu crítico que aprendió en el colegio. Lee aquí la entrevista o también puedes verla en este vídeo. ¿Cuándo estudiaste en el Molière? Desde 1984 hasta 1999. ¿Qué estudios cursaste después del colegio? Me fui a Francia a estudiar en una escuela especializada en bicicletas. Porque mi gran pasión eran las bicicletas. Luego me volví aquí y estudié Magisterio y después cursé la licenciatura en Psicopedagogía. ¿Qué significa para ti el Molière? Para mí significa un legado bonito, interesante, enriquecedor y que me ha aportado potencial en mi vida personal y profesional. ¿En qué te ha ayudado el sistema pedagógico que aprendiste aquí? Fundamentalmente, en el espíritu crítico. Yo creo que ésta es una de las fortalezas de este sistema, precisamente. Y el saber francés me ha aportado el hecho de que ahora hay una parte de mi capital profesional que está dedicado al francés. ¿Cuál es tu profesión? Tengo una academia de francés y también soy traductor e intérprete de francés. Y, además, estudié la carrera de Psicopedagogía y he desarrollado un método de toma de decisiones para ayudar a la gente a salir de dilemas personales. Se trata de un método que fusiona razón, emoción e intuición. Y paralelamente a esto, mis padres tienen una pasión, que es hacer redescubrir los sabores de antaño a las personas. Tienen una explotación de almendras artesanales. Como el producto artesanal se aprecia mucho en Francia, he creado una página web en francés para dar a conocer estas almendras: www.amandesdexception.com. En ella explico todo el proceso de elaboración en francés, con las palabras exactas. Y en eso, mi formación me ha ayudado mucho. Me ha ayudado mucho, porque he sabido cómo escribir correctamente, las expresiones. Ha sido muy útil a nivel comercial. ¿Tienes alguna anécdota o persona de la que te acuerdes especialmente? Sí, recuerdo una vez que después de un dictado tuve dos fallos y la profesora, Solange, me puso «très, très, très, très, très bien». Pero no sólo me lo puso, sino que me cogió, me miró a los ojos y me lo repitió. Eso fue muy poderoso. Le tenía mucho cariño a esta profesora. Y luego, el hecho de haber podido hacer mis prácticas de Magisterio con ella como tutora fue muy bonito, volvió a encenderse ese lazo emocional. El haber podido estar con Solange como alumno fue una suerte. Guardo unos recuerdos buenísimos de ella: era una persona cercana y que realmente me entendía.
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“At Molière, the first priority is the human being, to bring out the best in each student”.”

Molière Alumni Network [RAM].: María Pilar Alonso - Class of ’86 After work and on her way to pick up her children from extracurricular activities, María Pilar Alonso (‘86) stopped at the Lycée. At the present one, because she and her two older brothers were one of the first pupils at Ramdeviu Street and later, when that small chalet became too small, at that Molière ‘on the road to Logroño’ in front of the Pikolin tower, as everyone knows it. Now María Pilar works as area manager of Fersa Bearings, a multinational company with headquarters in the Zaragoza logistics platform, and factories here, in China and Austria, as well as branches in Ohio (USA) and Sao Paulo (Brazil). This week he is in Zaragoza, but next week he will be travelling for work. His studies after the Molière were oriented precisely in this direction: a diploma in international studies, a year of commercial management and marketing, and a Master's degree in international business management. Between work, family and travel, she takes a few minutes to reflect on the years she spent at the Molière to recall a few memories. Throughout your studies and your current professional career, what has studying at the Lycée français Molière given you? It opened doors for me towards languages, towards directing my career towards the international world, because it was much easier in French and English. I reinforced this after school with courses at the language school to obtain official qualifications. I even started to study German. Has being bilingual helped you to learn the other languages? I'll never know what it's like not to know a language from a young age, but I think that having it opens your mind. What personal learning did you take away from school? It transmitted values to me. It was a more secular version of what was perceived at the time. I think it was a more realistic view of the world around me. And all this despite the fact that my parents were quite Catholic. I think that here the human aspect is very much taken care of and from there the knowledge is introduced. It tries to bring out the best in us. Do you appreciate your parents' choice for you and your siblings? Yes, very much so, because at that time it was really a big effort for them. All three siblings have university degrees. My sister works in Toulouse for the aeronautics world and my brother studied higher engineering and works as a consultant. What memories do you have of your time at the Molière? I will remember Madame Oger (or ‘la ogeras’ as the pupils called her by her surname) and Madame Valls for the rest of my life. The latter was a very good language teacher. She taught us English and German and I remember perfectly well that she used to show us films in the original language and she would work out all the dialogues so that we could follow them by hand so that we could follow them without any problems. I will remember for the rest of my life the E.T. film that we watched for 20 minutes at a time, analysing the dialogues class after class. I remember Madame Garcia and her husky voice, always kind. And Monsieur Guireaud (Physics and Chemistry teacher), who gave us practical classes showing us how an engine worked with his own motorbike, which he opened so that we could see its guts. I remember Madame Viviente as a Spanish teacher and Monsieur Chopin as a French teacher with whom many of us debuted as actors in the Troupe du Moliére (a small theatre company in which we performed plays by Moliére above all, and with which we sometimes travelled to perform in local villages). And, above all, I remember Mr. Echegoyen ‘the director’, who would call us into his office when we had to be told off... He was like a father... But of course we were like a family then: in the last year of my promotion we were five pupils in class. In other words, a family. Any amusing anecdotes? At that time, José, the cook at the Moliére, had the adults' table next to the kitchen. He got up very early in the morning to make everything himself, almost by hand, even the pastries. Every year, the seniors (those in the final year) had the privilege of repeating the leftover desserts. It was like a special prize that we all longed for. And he even gave us talks, together with other professionals who did the same, about being a cook, about everything you had to do with tour and a practical demonstration, with a tasting afterwards. Professionals from all sectors came to these talks: doctors, lawyers, secretaries, engineers... Almost all of them were parents of students who told us about their experiences. I even remember that Jose Antonio Corbalán came and made a basket from the other side of the court after the talk. We were amazed!