Ir al contenido principal

Autor: jcmarketing

El valor del aprendizaje en verano

Cuando llegan las vacaciones de verano es muy habitual que las familias quieran aprovechar al máximo el tiempo libre que tienen sus hijos. Excursiones, campamentos, viajes o actividades deportivas forman parte de estas vacaciones en los que el ritmo cambia drásticamente. Sin embargo, entre tantos planes también aparece una frase muy conocida para madres y padres, el famoso «Me aburro». Aunque pueda parecer algo negativo, el aburrimiento también tiene un papel importante en el desarrollo infantil y puede convertirse en una gran oportunidad para aprender.

El aburrimiento en verano impulsa la imaginación de los niños

Vivimos en una sociedad en la que el entretenimiento está siempre al alcance de la mano. Las móviles, los juegos y las actividades organizadas hacen que apenas existan momentos de pausa. Pero cuando un niño no tiene una actividad inmediata empieza a buscar alternativas por su propia cuenta. Es en ese momento cuando la imaginación entra en juego.

Un simple paseo, una caja de cartón o un cuaderno en blanco pueden convertirse en el punto de partida de una historia, un juego o un proyecto. Crear a partir de lo cotidiano ayuda a desarrollar la creatividad de una forma espontánea y natural, siendo una habilidad muy valiosa dentro y fuera del aula.

Aprender a gestionar el tiempo

El verano da una oportunidad perfecta para que los niños aprendan a organizar parte de su tiempo. No se trata de dejarles completamente solos, sino de permitirles tomar pequeñas decisiones sobre cómo quieren ocupar una parte de su día.

Cuando eligen leer un libro, construir algo con sus propias manos, inventar un juego o salir al parque con sus amigos están desarrollando su autonomía y su capacidad para resolver situaciones sin depender siempre de un adulto. Son aprendizajes que fortalecen su confianza y que les acompañarán durante su etapa educativa.

La curiosidad nace cuando hay espacio para descubrir

Muchas veces las mejores preguntas aparecen cuando no hay una actividad marcada. Observar un insecto durante un paseo, interesarse por una simple planta o preguntarse cómo funciona un objeto normal y corriente son ejemplos de la curiosidad que aparece de manera natural cuando hay tiempo para explorar.

En el Lycée français Molière entendemos que aprender no se basa únicamente en adquirir conocimientos dentro del aula. También significa mantener viva la curiosidad, experimentar, observar el entorno y descubrir nuevas maneras de entender el mundo. El verano ofrece un escenario perfecto para seguir alimentando esa actitud.

Encontrar el equilibrio durante las vacaciones

Esto no quiere decir que las actividades organizadas no sean beneficiosas. Compartir tiempo con amigos, hacer deporte, viajar o disfrutar de otras actividades aporta experiencias muy buenas. La clave está en encontrar un equilibrio entre esos momentos planificados y otros en los que los niños puedan decidir qué hacer.

Es en esos momentos de calma donde aparecen nuevas ideas, se fortalecen la creatividad y la iniciativa y se desarrollan habilidades que, muchas veces, pasan desapercibidas cuando cada minuto del día está ocupado.

Un verano para crecer fuera del aula

Las vacaciones son mucho más que un descanso entre cada curso. Son una etapa en la que los niños siguen aprendiendo a través de las experiencias del día a día, las conversaciones en familia, los juegos improvisados y los pequeños descubrimientos que surgen cuando tienen tiempo para el resto de cosas.

Desde el Lycée français Molière animamos a las familias a disfrutar de un verano en el que también haya espacio para esos momentos de aparente aburrimiento que, en realidad, esconden grandes oportunidades de aprendizaje. Porque crecer no siempre significa hacer más cosas. En muchas ocasiones significa disponer del tiempo necesario para imaginar, crear y descubrir el mundo con una mirada propia.

6 actividades culturales para hacer en familia este verano

Cuando llegan las vacaciones de verano, la rutina se detiene y aparece algo muy valioso, el tiempo. Para estar en familia, para descubrir, para vivir experiencias que van más allá del aula. Desde el Lycée français Molière de Zaragoza creemos que el aprendizaje no termina en junio, sino que se transforma. Y el verano es, precisamente, uno de los mejores escenarios para cultivar la curiosidad, la creatividad y el vínculo familiar a través de la cultura.

Por estos motivo, os proponemos seis actividades culturales perfectas para compartir en familia durante estos meses de calor y tiempo libre.

Visitar los grandes museos de nuestra región

Los museos son espacios llenos de historias, descubrimientos y oportunidades de aprendizaje. Durante el verano, muchos de ellos organizan exposiciones temporales, talleres familiares y actividades adaptadas a diferentes edades que permiten acercar el arte, la ciencia o la historia de una manera más atractiva.

La clave está en transformar la visita en una experiencia participativa. En lugar de limitarse a observar las obras, los niños pueden imaginar quiénes fueron sus protagonistas, interpretar escenas o expresar qué emociones les transmiten. De esta manera, la cultura deja de percibirse como algo distante para convertirse en una vivencia cercana y estimulante.

Asistir a festivales y eventos culturales

Durante los meses de verano, numerosas ciudades y localidades organizan conciertos, representaciones teatrales, ciclos de cine o festivales culturales abiertos al público. Estos eventos ofrecen una oportunidad única para acercar diferentes disciplinas artísticas a los niños en un ambiente relajado y accesible.

La experiencia de disfrutar de una actuación en directo contribuye a desarrollar la sensibilidad artística y a despertar nuevas inquietudes. Además, compartir estas actividades en familia fortalece los vínculos afectivos y genera recuerdos que perduran mucho más allá de las vacaciones.

Descubrir sitios emblemáticos de Aragón

Muchas veces buscamos actividades lejanas sin ser conscientes de la riqueza cultural que existe a pocos kilómetros de casa. Castillos, monumentos, centros históricos o pequeños pueblos conservan parte de la memoria colectiva y permiten conocer mejor nuestras raíces.

Recorrer estos espacios en familia ayuda a comprender cómo vivían las generaciones anteriores y favorece el respeto por el patrimonio cultural. Además, este tipo de excursiones combina aprendizaje y ocio, convirtiéndose en una alternativa ideal para disfrutar de una jornada diferente durante las vacaciones.

Participar en talleres artísticos y creativos

Las vacaciones son un momento ideal para potenciar la creatividad. Los talleres de pintura, fotografía, cerámica, escritura o música permiten a los niños expresarse libremente y explorar nuevas formas de comunicación.

La práctica artística contribuye al desarrollo emocional y fortalece competencias tan importantes como la concentración, la perseverancia y la confianza en uno mismo. Además, cuando estas experiencias se comparten en familia, se convierten en una excelente ocasión para descubrir talentos, intercambiar ideas y disfrutar del proceso creativo sin la presión de los resultados.

Explorar culturas a través de la gastronomía

La cocina es una de las formas más atractivas de descubrir nuevas culturas. Durante el verano, preparar recetas en familia puede convertirse en una experiencia educativa y divertida que combina aprendizaje y creatividad.

Es una manera de aprovechar la ocasión para acercarse a algunas especialidades de la gastronomía francesa, desde una quiche hasta unas crêpes caseras, mientras descubren el origen de estos platos y las regiones con las que están vinculados. Cocinar juntos favorece la colaboración, despierta la curiosidad por otras tradiciones y permite comprender mejor la riqueza cultural de diferentes países.

Crear vuestro propio club de lectura familiar

El verano es una época perfecta para recuperar el placer de la lectura y compartirlo en familia. Una propuesta especialmente enriquecedora consiste en elegir libros adaptados a la edad de los niños y dedicar algunos momentos de la semana a leer y comentar las historias juntos.

Para las familias vinculadas a la enseñanza francesa, esta actividad puede ser también una excelente oportunidad para acercarse a la literatura francófona. Obras de autores como Antoine de Saint-Exupéry o cuentos y novelas infantiles en francés permiten mantener el contacto con el idioma durante las vacaciones de una forma natural y divertida. Además de favorecer la comprensión lectora, compartir impresiones sobre los personajes y las tramas ayuda a desarrollar el pensamiento crítico, la expresión oral y el gusto por la cultura.

Las actividades culturales ofrecen mucho más que entretenimiento. En el Lycée français Molière de Zaragoza creemos que son herramientas que ayudan a los niños y niñas a comprender mejor el mundo que les rodea, a desarrollar su sensibilidad y a mantener viva la curiosidad por aprender. El verano brinda el contexto perfecto para disfrutar de estas experiencias desde una perspectiva más libre y cercana. Porque aprender no termina cuando acaba el curso escolar; simplemente encuentra nuevas formas de seguir inspirando cada día.

Banner etapa Bachillerato

Pirineo Aragonés con niños: 5 planes para este verano

¡Ya han llegado las vacaciones de verano! Y es momento de elegir dónde y cómo pasar el tiempo libre en familia. ¿Sabías que realizar actividades en la naturaleza fomenta la conexión con el medio ambiente, además de mejorar el estado físico y el bienestar mental de tus hijos? Desde el Colegio Internacional de Zaragoza Lycée français Molière te proponemos 5 planes para hacer este verano en el Pirineo Aragonés con niños. ¿Quieres descubrirlos? Pirineo aragonés con niños

1. Cascada de las Negras

¿Quieres realizar un paseo mágico en el Pirineo Aragonés con niños? Comenzando la excursión desde la Estación de Canfranc, llegaréis hasta el Valle de Izás, donde podréis visitar la cascada de las Negras, un maravilloso enclave natural para disfrutar con toda la familia. Se trata de una ruta de aproximadamente 2 horas de ida y poco más de 1 hora de vuelta. A vuestro regreso, podéis aprovechar para visitar la mítica Estación de Canfranc, tomar un refrigerio en el hotel-estación, y deleitaros todavía más del paisaje y el buen clima que el Pirineo nos ofrece.

2. Tren El Sarrio y Valle de la Ripera

El Tren El Sarrio es una forma muy especial de descubrir el Pirineo aragonés con niños. Tomando el tren de Panticosa podréis descubrir el Valle de la Ripera a través de seis rutas de senderismo, con diferentes pozas que permiten el baño para refrescaros. Después podréis volver a Panticosa en el mismo tren escogiendo una de las rutas circulares, o bien llegar andando a través de una caminata de 6 kilómetros. Si prefieres hacer senderismo en el Ibón de las Paules y conocer uno de los ibones más bonitos del Valle de Tena, podéis tomar el tren el Sarrio desde Tramacastilla de Tena. Además de disfrutar de un paisaje de 10, la megafonía del tren sirve como guía para conocer este paraje tan singular.

3. Observar quebrantahuesos en Aínsa

Además de recorrer las calles de esta localidad tan bonita y de su castillo, así como de disfrutar de las vistas del paisaje desde el campanario de la iglesia, en Aínsa podréis observar quebrantahuesos en su hábitat natural a través de dos observatorios y del espectáculo ornitológico junto con otros pájaros como buitres, alimoches y milanos gracias al Eco Museo de la Fauna Pirenaica. Se trata de una experiencia inolvidable para realizar en el Pirineo Aragonés con niños donde podrán aprender sobre biodiversidad. Puedes consultar disponibilidad, horarios, precios y más información en su página web.

4. Ciudadela de Jaca

La Ciudadela de Jaca alberga el Castillo de San Pedro y el Museo de Miniaturas Militares, rodeada toda ella de una fortaleza militar en forma de pentágono. Conoce los secretos de este monumento tan emblemático con los más pequeños de la casa a través de las Pequevisitas, visitas guiadas de forma divertida en la que realizaréis juegos de preguntas y pistas. Tras terminar los retos, los niños podrán recibir un regalo sorpresa. ¿Sabías que los fosos están habitados por ciervos? Además de las pequevisitas, puedes disfrutar de la Ecociudadela, donde podréis interactuar con estos animales dándoles de comer o acariciándolos, a la vez que se conciencia sobre el cuidado del medioambiente.

5. Parque faunístico de la Cuniacha

El Parque Faunístico de la Cuniacha es uno de los mejores planes para hacer en el Pirineo aragonés con niños este verano. A través de un sendero de unos cuatro kilómetros, podréis disfrutar de esta “Isla de Biodiversidad”, situada en la localidad de Piedrafita de Jaca, en el corazón del Valle de Tena. Esta excursión es una muy buena oportunidad para conocer la distinta flora y fauna que habita el ecosistema del Pirineo. ¿Sabías que además de observar aves es posible avistar zorros, sarrios, bisontes europeos, y hasta osos y lobos? Porque aprendizaje continúa en verano, desde el Colegio Internacional de Zaragoza Lycée Français Molière, queremos que nuestros alumnos continúen desarrollando sus habilidades, conectando con la naturaleza y conociendo un paraje tan importante y vital como es el Pirineo Aragonés, pasando tiempo de calidad, de ocio y tiempo libre en familia.
Banner etapa Bachillerato

La evolución de la música francesa: De Édith Piaf a Daft Punk

Desde la materia de música, donde nuestros alumnos crean proyectos musicales, hasta los espectáculos de fin de curso, la música francesa forma parte de todos los ámbitos del colegio internacional de Zaragoza Lycée français Molière.

 

Saber cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo es importante para conocer la historia y el contexto cultural y social de un lugar, sus habitantes, e incluso cómo ha podido influir en el resto del mundo.

 

música francesa

La música francesa a lo largo de la historia

 

A través de distintos movimientos culturales, la música francesa ha ido cambiando a lo largo del tiempo, siendo un fiel reflejo de su momento.

 

Música francesa clásica

 

Desde el Barroco en el siglo XVII con Jean-Baptiste Lully como representante de este movimiento y que formó parte del círculo del monarca Luis XIV, pasando al Impresionismo a finales del siglo XIX, época que marcó importantes cambios políticos, económicos y sociales.

 

Siglo XX: la transformación cultural

 

El siglo XX trajo consigo una enorme transformación sociocultural que tuvo su reflejo en la música francesa.

 

Las primeras décadas estuvieron protagonizadas por los cabarets y la Belle Époque, donde lugares tan emblemáticos como el Moulin Rouge o el Chat Noire de París fueron los centros neurálgicos de la música en Francia.

 

Avanzando un poco más en el tiempo, entre las décadas de 1930-1950, llegaron la Edad de Oro, con Édith Piaf como su máxima representante, y también el jazz y del swing francés, para dar paso a un cambio musical radical en las décadas de 1950-1970 con el surgimiento del pop.

 

A partir de 1970 y hasta la década de los 90, tanto el contexto político, económico y sociocultural como musical se diversificó y aparecieron el rock, la música electrónica experimental, y la música afro-caribeña francófona.

 

Comienzos del siglo XXI hasta hoy

 

Durante los primeros años del siglo XXI, además de vivir un renacimiento de la “chanson francesa” con artistas como Benjamin Biolay o Carla Bruni, la música electrónica se fue abriendo paso, siendo Daft Punk unos de sus referentes.

 

La década de 2010 fue el turno para la música urbana y el hip hop, así como de lo alternativo y de lo indie y, en la actualidad, con la globalización, son las redes sociales las que van marcando la evolución musical, siendo la identidad multicultural, las cuestiones sociales y la salud mental los temas que más se escuchan en las letras de las canciones.

 

Beneficios de escuchar música francesa

 

Además de las ventajas que tiene escuchar música, como fomentar la creatividad, mejorar el estado de ánimo, el sueño o la memoria, la música francesa proporciona una serie de beneficios en cuanto al aprendizaje del idioma y de la cultura.

 

  • Activa la memoria y la atención.
  • Enriquece el vocabulario.
  • Facilita el desarrollo de la comprensión oral.
  • Mejora la pronunciación.
  • Amplía tus conocimientos sobre gramática.
  • Conecta con la cultura francesa.
  • Ayuda a omprender el contexto socio-cultural de cada momento.
  • Amplía tu abanico musical.

 

Nuestro consejo es que comiences escuchando canciones más sencillas, para ir pasando a algunas más complejas. Édith Piaf, Zaz, Louane, Phoenix o Daft Punk son algunas de nuestras recomendaciones.

 

Desde el Colegio Internacional de Zaragoza Lycée français Molière, te animamos a que empieces a escuchar música francesa para completar tu aprendizaje tanto del idioma como de la cultura francesa.

Banner etapa Bachillerato

5 Planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza

Por fin ha llegado el buen tiempo a Zaragoza. Con el comienzo de la primavera, los días son más largos, las temperaturas son más agradables, y apetece más salir de casa para disfrutar de pasar buenos momentos en familia. Desde el colegio internacional trilingüe Lycée français Molière te proponemos cinco planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza. planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza

Zaragoza florece

Del 22 al 25 de mayo llega una nueva edición de Zaragoza Florece, uno de los planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza que más recomendamos. Podréis disfrutar de un ambiente primaveral y divertido a través de distintas actividades en la naturaleza. La entrada es libre para todas ellas, y tendrán lugar en los espacios EcoKids y en la Nueva Arboleda del Parque Grande José Antonio Labordeta.

Palacio de la Aljafería

El Palacio de la Aljafería es uno de los monumentos más importantes de nuestra comunidad autónoma. Visitándolo podréis conocer más sobre la historia de Aragón, cómo vivieron los reyes musulmanes a través de la arquitectura mudéjar, y cómo era la residencia de los reyes católicos con la arquitectura medieval. La primavera es la mejor época para disfrutar de un bonito paseo por sus jardines y patios.
  • Horarios de acceso: de 10.30h a 13.30 y de 16.30h a 18.00h.
  • Los menores de 12 años no pagan entrada y los domingos las visitas son gratuitas para todo el público.

Galachos de Juslibol

Un paseo en familia hasta los Galachos de Juslibol para visitar este espacio natural, es uno de los planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza donde podrás disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor. Conoce las distintas especies que habitan este ecosistema y disfruta de un día genial en familia. Además, puedes llegar hasta el galacho en el tren del Carrizal, ¡a los niños les encantará! Conoce más sobre cómo preparar tu visita a los Galachos de Juslibol.

Acuario de Zaragoza

El acuario de Zaragoza es el acuario fluvial más grande de Europa. Allí podréis descubrir distintos tipos de peces, como los enormes arapaimas del Amazonas, y otros animales que habitan en los ríos de todo el mundo, como nutrias o cocodrilos. El acuario dispone también de restaurante y cafetería, para que podáis disfrutar de una agradable comida o merienda en familia después de vuestra visita.
  • Horario de viernes a domingo: de 10.00h a 20.00h
  • Para consultar las distintas tarifas de las entradas, puedes visitar su página web.

Tras las huellas de Patagotitán

¿Quieres conocer el mundo de los dinosaurios en la Patagonia argentina? Además de la exposición, desde Caixa Forum nos proponen una actividad familiar para hacer con niños en Zaragoza a través de una visita dinamizada. Siguiendo las huellas de Patagotitán descubriréis cómo eran estos dinosaurios, qué comían o hasta cómo andaban. Pueden realizarla niños a partir de 4 años, siempre acompañados de un adulto, desde el 18 de mayo al 22 de junio.
  • Horario: todos los domingos a las 11:00h, 17:00h y 18:00h.
En el Lycée Molière de Zaragoza, buscamos el bienestar de nuestros alumnos tanto dentro como fuera de clase. Pasar tiempo de calidad en familia es vital para el desarrollo personal, y queremos que puedas aprovechar el buen tiempo y disfrutar de estos planes para hacer con niños en primavera en Zaragoza.