Skip to main content

Étiquette : antiguo alumno

Molières por el mundo: Jaime Porta

Ancien élève du Lycée français Molière

Os presentamos a Jaime Porta, antiguo alumno del Lycée français Molière, y estudiante ahora en una de las mejores escuelas de cocina del mundo: el Institut Paul Bocuse, en Lyon. Desde allí nos cuenta cómo le va y qué legado le dejó el Molière.

Él fue uno de los 300 jóvenes que cada año tienen las aptitudes para acceder al Institut Paul Bocuse. Para entrar hay que pasar un proceso de selección en el que se valoran por igual las aptitudes, la experiencia y la ilusión por convertirse en un cocinero de primera. Su sueño de estudiar aquí se cumplió. Pero antes, Jaime pasó 15 años en el Molière, algo que sin duda le marcó y le ayudó a llegar a donde está. Nos lo cuenta en este vídeo.

LA CANTINE DE LA MOLIÈRE EST DE NOUVEAU EN ACTIVITÉ >>.

Molière por el mundo: Juan Cristellys

«El Molière estructura el pensamiento y nos ayuda a adaptarnos al cambio»

Juan Cristellys terminó sus estudios en el Lycée français Molière hace 10 años. Después de estudiar ciencias políticas en Francia, pasó 1 año en Brasil estudiando relaciones internacionales y volvió a París para cursar un master en política pública urbana. Desde ahí, pudo incorporarse al mundo laboral, trabajar en toda Europa hasta hoy que forma parte de la consultora Eurogroup Consulting, en la capital francesa y lidera proyectos de gran envergadura. Sus recuerdos del Molière son innumerables y muy buenos, pero lo que más ha apreciado en su recorrido profesional es “la capacidad para estructurar el pensamiento, para adaptarse al cambio y la gran calidad de los profesores”. Nos lo cuenta en esta entrevista.

VISITE VIRTUELLE DE LA MOLIÈRE PAR NOS ÉLÈVES >>

Lucía et Guillermo, anciens élèves de Molière

Antiguos alumnos del Molière

    Lucía y Guillermo estudiaron en el Lycée français Molière. La vida les volvió a encontrar años después de terminar y ahora son pareja y viven en la Guayana francesa. En sus vidas profesionales han visto que su paso por el Molière les ha aportado muchas ventajas: el francés, la apertura de mente, el respeto y la visión internacional. Nos lo cuentan en esta entrevista.
    Guillermo Monreal Elorza: terminó el Molière en 2006. Estudió Ingeniería industrial en Zaragoza y comenzó a trabajar en una empresa francesa afincada en la capital maña poco antes de terminar la carrera. Hace dos años que se trasladó a la Guayana francesa para trabajar en la Agencia espacial europea.
    Lucía Altabas Artigas terminó en el Molière en 2007. Estudió Ingeniería Química e hizo la especialidad en medio ambiente. Comenzó a trabajar en empresas dedicadas a depuración de aguas y ahora ocupa un puesto de supervisora de seguridad en el CNES (AGENCIA ESPACIAL FRANCESA), que depende de la Agencia espacial europea, también en la Guayana francesa.

¿Qué hacen dos maños en el otro lado del mundo?

Guillermo: Siempre había soñado con trabajar lanzando cohetes. Cuando estaba ya contratado en Zaragoza, a través de las redes sociales me contactaron porque buscaban un ingeniero bilingüe francés para trabajar en la Guayana francesa, en la agencia espacial europea. Aquello suponía cumplir un sueño. Nos apeteció el cambio de aires. Ahora mismo trabajo tocando el cohete en sí mismo.

Entonces, ¿saber hablar francés fue determinante?

Guillermo: Totalmente. Visto el nivel que tenía, la parte de la entrevista en francés no duró ni 30 segundos, a partir de ahí ya fue todo muy fácil. En las empresas no todo el mundo maneja esta lengua tan bien.

Lucía: Para nosotros ha sido muy fácil elegir lo que hemos querido, no hemos tenido ninguna barrera lingüística para movernos e iniciar la vida en otro país.

¿Qué otra ventaja os ha aportado el Molière?

Lucía: La formación científica en el Molière es mucho más rica. Cuando llegué a la universidad me encontré con compañeros que nunca habían manejado material de laboratorio, cuando aquí entramos en los laboratorios desde 6º de Primaria.

Guillermo: Cambia también la formación en filosofía. Se desarrolla mucho la argumentación, el razonamiento, tener tus propias ideas y saber expresarlas. No trabajamos sobre la memoria, sino sobre nuestro propio razonamiento.

¿Recibisteis una formación humana importante en el Molière?

Lucía: Nos transmitieron valores como la tolerancia sobre otras culturas o formas de pensar. El respeto, la puntualidad, la disciplina. Todo esto te ayuda a madurar y hacerte responsable.

¿Estáis agradecidos a vuestros padres por haber elegido este colegio?

Agradecemos mucho que nuestros padres eligieran el Molière. Nos sentíamos diferentes a los estudiantes de otros colegios. El hablar francés distingue y eso nos gusta.

Jacobo Ayensa : “Molière m'a donné le goût d'apprendre”.”

Ancien élève du Lycée français Molière

    Nous vous invitons à rencontrer Jacobo Ayensa, ancien élève du Lycée français Molière. Il a terminé ses études au Molière en 2006. Aujourd'hui, il travaille à l'Université de Saragosse, où il prépare un doctorat. Il nous a fait part de ses souvenirs de son passage au lycée et de ce qu'il lui a apporté sur le plan personnel et professionnel.
    Quelle a été votre trajectoire après Molière ?
    J'ai terminé mes études en 2006 au Molière. J'ai ensuite obtenu un double diplôme en génie civil et en mathématiques à Barcelone, puis j'ai travaillé à Séville dans une entreprise privée. J'ai fait un master et maintenant je fais mon doctorat en ingénierie biomédicale à Saragosse.
    Que mettriez-vous en avant concernant la méthode d'enseignement du système français ?
    Lorsque j'ai commencé mon cursus dans le système espagnol, j'ai été frappée par la différence qui me séparait du reste de mes camarades de classe en raison de ma capacité à aborder les disciplines scientifiques. Ce n'était pas seulement dû à mon goût pour les mathématiques, que j'ai toujours aimées, mais aussi à la méthode que j'avais apprise. Ici, nous travaillons beaucoup sur la réflexion et la créativité. Nous essayons de faire en sorte que les élèves prennent l'initiative de résoudre les problèmes. Cela se remarque dans le domaine académique et encore plus dans le domaine professionnel, où il faut être créatif, chercher des solutions, extrapoler les connaissances. On m'a aussi appris à essayer de découvrir par moi-même ce que l'on apprend. Il y a une approche expérimentale. Et dans les matières non scientifiques, il y a un apprentissage comparatif, on développe un esprit critique. Et à Molière, on travaille cela dès le départ.
    Comment votre passage au Molière vous a-t-il façonné en tant que personne ?
    D'un point de vue personnel, Molière m'a appris des valeurs de respect, de tolérance vis-à-vis des différentes cultures et des différents pays. Nous sommes en contact avec des élèves qui viennent de l'étranger, qui se déplacent... On s'habitue à la diversité. Il y a d'autres choses que cela nous apprend, comme le travail en équipe, l'éveil de l'intérêt pour les choses.
    Êtes-vous heureux aujourd'hui d'avoir étudié au Molière ?
    Je suis très heureuse que mes parents aient choisi cette école et je ferai de même pour mes enfants.
    Avez-vous un souvenir particulier de vos années au Molière ?
    Je me souviens de tous mes professeurs de mathématiques, car ce sont eux qui m'ont inculqué l'amour des mathématiques.